domingo, 18 de octubre de 2015

El reencuentro



Yo vivía en valencia así que el día de la reunión tenía que viajar sola hasta Madrid y  coger hotel para pasar la noche .Para cualquier persona eso puede resultar insignificante, pero para mí era muy difícil, por la depresión tenía miedo de todo, de ser la más fea de la reunión, miedo a dormir sola en el hotel…pánico a que el me viera. Pero el con sus palabras me hacía sentir tan especial que tuve ganas hasta de ir a la peluquería y buscar dentro de la poca ropa que tenia, lo que  más me favoreciera para que el me viera guapa .El por su parte se encargó de todo, de buscarme hotel, de pagarlo y de venir a  por mí para ir al bar donde habíamos quedado.
Llegue al hotel sola desde valencia, yo creo que fue el viaje que más corto se me ha hecho. Había quedado con el que pasaría a recoger me un rato antes de tener que ir a la reunión, para podernos ver y hablar solos. Las horas de espera se hicieron interminables, yo no sé la de veces que me pude cambiar de ropa y maquillar.
 Según se iba acercando el momento, los nervios se apoderaban de mi. Y llego la hora, llego la llamada.....me pregunto cuál era la habitación porque estaba abajo. Mi corazón empezó a latir fuertemente, las piernas me temblaban y la voz no salía de mi garganta. Tardaba en subir, y yo, detrás de la puerta esperaba ansiosa, nerviosa..... ¿Que pasaría? ¿Me daría dos besos? ¿Uno?....y no terminaba de subir....de repente me llamó y me volvió a preguntar cuál era la habitación porque se había equivocado y había llamado a la puerta de un señor .estaba tan nervioso que se le había olvidado la puerta en 1 min. Qué vergüenza paso el pobre.
Pero llego...llamo a la puerta y mi mano que ya estaba preparada en el pomo, abrió inmediatamente. En el momento q nuestras miradas se cruzaron, una paz invadió mi cuerpo, una sensación de volver a la niñez, de que no había pasado el tiempo....nos dimos dos besos y un abrazo y noté lo nervioso que estaba.
 Le invite a que pasara a la habitación.nos sentamos en el sofá, uno al lado del otro, mirándonos a los ojos. Yo cogí un cojín para intentar aplacar mis nervios, pero era imposible, el corazón me iba a mil y me mordía el labio insistentemente. El, por su parte también estaba nervioso, solo sabia mirarme a los ojos y decirme que le parecía increíble que fuera yo, me repetía una y otra vez.nos contamos que nunca nos habíamos olvidado y poco a poco me di cuenta que nada había cambiado. éramos los niños que con 14 años se besaban, se amaban....y así paso....en un momento de la conversación, yo tenía la boca seca de los nervios y me incline para beber agua y en ese momento el aprovecho para decidirme si podía pedirme una cosa.....si,claro,dime.. Respondí yo. A lo que el contesto.... ¿te puedo pedir un beso?......no lo dude, me incorporé y le bese.
Qué decir del beso...que recorrió un escalofrío por todo mi cuerpo...que fue dulce, inocente....y cuando término, nos miramos a los ojos y sólo pude sonreír le y el decirme una vez mas que no se creía que estuviera pasando eso...
En  ese momento  nos dimos cuenta llegábamos tarde a la reunión, así que salimos para el bar.

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