Pero una tarde… me sonó
el móvil, un numero que no conocía me llamaba...recuerdo estar con mi hija en
casa y al oír la voz del otro lado del auricular, se me paro el corazón.
Era el.....
Después de 20 años ahí estaba, al otro lado del teléfono .No
sabía que decir, el corazón me latía fuerte, las manos me sudaban y mis
mejillas se sonrojaron al escuchar una simple palabra: HOLA
La verdad es que fue un poco una conversación muy rara,
estábamos tan nerviosos los dos y había pasado tanto tiempo....pero lo que no
podíamos ocultar era la alegría, la emoción y el miedo que sentimos al saber el
uno del otro.
Estuvimos más de hora y media al teléfono y durante ese
tiempo mi hija me miraba y me preguntaba q que me pasaba, porque hacia
muchísimo que no veía así de sonriente, me dolía la cara de sonreír.
En esos momentos me dio igual que me dijera que estaba casado
o que tenía hijos....en esos momentos, el y yo éramos solo eso, ÉL Y YO.
Por su parte el solo sabía sonreír y decir que le parecía
mentira que fuera yo, que yo estuviera al otro lado del teléfono.
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