Los días y las semanas seguían pasando y yo no podía
olvidarme de él, era imposible y doloroso no poder hacerlo....
Seguimos hablando, casi siempre era yo la q le escribía,
pero el siempre estaba ahí...
Hasta q la semana de mi cumpleaños le escribí y le pedí que
l día de mi cumple se inventara cualquier excusa pero que me concediera un par de
horas de su vida. Con tan mala suerte que no lo leyó el, sino su mujer.
Teniendo en cuenta que ella le había prohibido hablar
conmigo y que yo en el mensaje le decía que durante un par de horas tenía que
ser mío...Lógicamente se volvió s liar gorda. Ella me bloqueo en el wassap de él
y le volvió a perdonar. Pero yo ya no podía hablar con él, no podía verle, ni,
escribirle...al tiempo me he enterado que él me llamo para explicarme lo q
había pasado y el día de mi cumpleaños para felicitarme pero en ninguna de las
2 ocasiones me salto la llamada, la vida volvía a querer sepáranos .yo no le
escribía porque pensé que era el que me había bloqueado y el no me hablaba
porque pensaba que yo estaba enfadada...
Días enteros de lágrimas, noches de desvelo, mi cuerpo
andaba por inercia, no quería afrontar q le había perdido para siempre.
Pero dilo la casualidad que yo cambié de número de teléfono,
y sin darme ,con el número nuevo no estaba bloqueada.....en ese momento, cuando
me di cuenta, mi corazón volvió a latir con fuerza...sabía que no debía
hacerlo, por él y sobre todo por mí, así que estuve días mirando su foto de wassap
pero sin hablarle.
Hasta que no pude
más. Y le escribí, una frase muy escueta, indicándole en cambio de número nada
más...
La verdad es q no esperaba respuesta, pero la tuve....otra
vez estaba ahí. Y yo como una quinceañera temblando porque me hablaba...me
contó lo del error de no escribirnos por pensar q el otro no quería hablar...y
me llamo por. Teléfono.....al oír su voz, me tuve que sentar porque las piernas
me temblaban....como era posible que me siguiera pasando eso????
Me contó todo el enfado y yo pensé que sería una
despedida...pero no fue así...volvía a estar ahí para mí.
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