Al día siguiente, al despertar...pensé que todo había sido
un sueño. Pero nada más lejos de la realidad... Ahí estaba el otra vez, por
wassap, para darme los buenos días y volverme a decir que no se creía que
estuviera yo ahí....a partir de ese día...todo cambio.
Todas las mañanas me daba los buenos días, todos los días me
animaba en mis decisiones o preocupaciones, el estaba ahí...y yo, volvía a
tener ganas de vivir. Me contó que el también me buscó y que un día creyó verme
en una parada de metro pero que cuando quiso acercarse a ver si era yo ya era
tarde , y que siempre se arrepintió de no haberse dado más prisa en ir a ver si
era yo .
Y pensando en la
fecha y el sitio... Seguramente que si fuera yo......
La vida nos volvió a separar sin ni siquiera saberlo...pero
aquí estábamos... Hablandonos, diciéndonos q no nos habíamos olvidado nunca y
deseando vernos.
Yo desde esa primera llamada me sentía en una nube, empecé a
sonreír, a querer salir a la calle, a escuchar música…incluso encontré trabajo.
El me había devuelto la vida.
Las conversaciones era súper cariñosas, dulces, cada conversación
se hacía más evidente que no nos habíamos olvidado y que nuestro amor seguía estando
vivo.
La reunión de antiguos compañeros seguía adelante y cada vez
faltaba menos para volver a mirarnos a los ojos, a acariciar nuestra piel
aunque fuera con dos castos besos.
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